en-Why did I start writing? /¿Por qué empecé a escribir? (English and Spanish)

14/04/2017

Everybody writes from a different place, everybody feels inspired by different things. 

In my case loneliness and sadness trigger my creativity. As a writer and an artist I have struggled to create something worthy when I am in a good, happy place. Sometimes I had a good year and I spend months without typing a word.  

Within the years I have learnt to not worry about that, though it makes one wonder, do I have to be a depressed person to keep up with something I love? Really? Lucky for me, I am a good children's illustrator when I am in a happy place.

I wrote my trilogy Baile de Damas from my 15 to my 20 years old, so I spent almost my whole teenage years writting. I had many reasons to start writting. 

First of all I was feeling lonely. My life was boring, my friends did not fully understand me, my vision or my ideas about life, so I created characters who were bonded for life so they would never be alone. 

Second of all, school was not great. I had avarage grades but the programme failed to motivate me. As a future artist and book writer I felt my real interests were unattended by high school programmes. As mostely all subjects bored me, I started developing my projects aside from a very young age, sketching and writing the first pages of what would become my first novel during my classes.

Third; I couldn't shake the feeling that life was happening somewhere else and I desperately wanted to be a part of it! Passion will always find its way thorugh and from a kid's boredom emerges the wildest adventures.

I recently went through some old files and discovered the first cover demos that my publishing house Chiado Editorial had sent me after I sent them my sketches. (I covered this topic on some previous posts but I didn't find the files so I couldn't include them).

Even though they were beautiful, there was a lack of darkness inherent to the story and the vital moment I was going through. And the main character of the covers was blond and did not resemblanced at all to the Es I had sketched.

Their second take, on the other hand, was exactly what I wanted. And it reflected exactly the moment where I was coming from.


Todo el mundo escribe desde una postura vital diferente, a cada persona le inspiran cosas distintas.

En mi caso la soledad y la tristeza disparan mi creatividad. Como escritora y artista he sufrido mucho a la hora de crear algo que realmente valiera la pena durante un periodo feliz. He tenido buenos años en los que me he pasado meses sin escribir una palabra.

Con los años he aprendido a no preocuparme al respecto, aunque no evita que me pregunte si tengo que ser una persona en constante estado depre para continuar con algo que me apasiona. Por suerte para mí, soy una buena ilustradora infantil cuando estoy pasando por un buen momento.

Escribí mi triología Baile de Damas de los 15 a los 20 años, así que me pasé la mayor parte de mi adolescencia escribiendo. Tenía varias razones para empezar a escribir.

La primera, me sentía sola. Mi vida era aburrida y mis amigas no acababan de entenderme, mi visión o mis ideas sobre la vida, así que creé personajes que iban a estar unidas de por vida, para que nunca estuvieran solas.

La segunda, el colegio no era lo mejor. Sacaba notas buenas pero el programa escolar no me motivaba nada. Como futura artista y escritora sentía que mis verdaderos intereses eran no estaban cubiertos por la guía docente. Dado que la mayoría de asignaturas me aburrían, empecé a desarrollar en paralelo mis proyectos desde una temprana edad, dibujando y escribiendo las primeras páginas durante las clases de lo que acabaría siendo mi primera novela.

Tercero, no podía evitar sentir que la vida de verdad transcurría lejos de mí y yo quería desesperadamente participar en ella. La inspiración siempre encontraba alguna forma de manifestarse y del aburrimiento de una niña emergían las mejores aventuras.

He encontrado hace poco unos archivos con las primeras pruebas de portada que mi editorial Chiado Editorial me envió a partir de mis bocetos. (He escrito sobre ellos en entradas previas pero no había podido encontrar las imagenes).

Pese a que eran muy bonitas les faltaba la oscuridad inherente a la historia y al momento vital por el que estaba pasando. Y la protagonista de las portadas era rubia y no se parecía nada al boceto de Es que había hecho.

Su segunda aproximación, por otro lado, era exactamente lo que quería y reflejaba exactamente mi estado de ánimo.